25 may. 2013

¿Qué te llevás y qué me queda?

Todo lo que te perteneció, seguirá siendo tuyo, yo no quiero llevarme nada. Podés llevarte de mí lo que vos desees, mis abrazos, todos mis besos, mis un y mil historias, mis sonrisas de costado que te recuerdan a Katie Holmes, mis miedos a las agujas y a los payasos, mi carisma que decís que me acompaña siempre, mis miradas nunca vacías, todos los relatos de mi actividad onírica durante el desayuno, mi entusiasmo, mi espontaneidad, mis silencios cuando algo no me gusta, mis preguntas que para vos nunca son sencillas,

Podés llevártelo. Si así lo querés, acá te los dejo.

Dejáme por favor la ilusión de seguir creyendo que el amor de verdad existe, y que lo voy a encontrar.
No te lleves de mí mis esperanzas, ni mi pasión. No te lleves mi terca convicción, ni mi seguridad. No te lleves mi permanente actitud positiva ante cualquier escenario porque a pesar que para vos es de "ilusa soñadora", es lo único que me hace vivir. Por favor y encarecidamente te pido que no te lleves con vos mi inocencia de poder conocer a cualquier persona sin decretar de antemano que lo que sea que comience, terminará mal.

Te dejo aquí tu desconfianza neta a todos mis actos y a mis palabras de amor, tu color gris que tanto te gusta, un sobre lleno de historias con finales rotos, tus dos lados de la cama, algún que otro de tus gritos, los planos imaginarios de la casa en La Florida, tu indiferencia que cuando la aplicas tanto me lastima. Te dejo tus indecisiones, tu sentimiento de que nada nunca vale la pena. Me gustaría llevarme (para esconder por ahí y que nadie nunca pueda encontrar) tu  filosofía de vida de "no esperar nada de nadie", porque es una frase amarga y triste. Y solo puede devenir en un futuro igual de amargo. 

Por último te dejo algo que te acompaña y se que te duele asumir,  tu miedo a vivir intensamente.

no olvides de llevártelo con vos por favor, que es solamente tuyo y solamente vos podrás hacer algo para cambiarlo...

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Las palabras nunca son inocentes