8 oct. 2012

Maldición

"Estamos malditos", decía mi padre entre risueño y serio. Hubo un tiempo en que no le creí. Siempre fue un poco exagerado y dramático. Yo aprendí a no ser lo segundo, y a intentar controlar lo primero. A veces no me sale y soy exagerada. Aunque más que exagerada, soy fatalista.


"Nosotros los XX, estamos malditos", decía cuando se refería a ese tema y yo no lo escuchaba. No veía donde nacía la verdad de aquella supuesta leyenda que él dice que arrastramos. Muy de novela.


Además no podía entender cómo él, un hombre estricto, pensante, inteligente, serio, de mal genio en algunas oportunidades y con el don, la ocurrencia, la genialidad de hacerte estallar en risas en otras, pudiera decir semejante paparruchada. "Estamos malditos, te digo, nosotros los XX, estamos malditos". Era un absurdo. Lo ignoraba persistentemente en aquellas pocas veces que lo dijo.

Estuvimos signados por la muerte muy temprana, es cierto, se repitieron historias de vida tanto en su caso como en el mío donde hubieron muertes desde nuestra más corta edad. Pero eso no es una maldición. Todas las familias cargan a un muerto.

Hubieron cosas que alimentan a una novela, si, es cierto. Sobre todo en la mía, porque no hay cuentos de varoncitos. Las historias son siempre de señoritas que luego mágicamente son Princesas y todo tenía un porqué. Sin embargo nadie nos vio llorar y pedir otro destino. Yo no lo hice, pongo mis manos en el fuego que él tampoco. 
Y eso nos dio lo que nos distingue a los dos hoy. Pocas cosas nos asustan.

¿Dónde comienza la maldición entonces? 
En algo más primario: en el amor.

"Nosotros, los XX,  en el amor estamos malditos", mi carismático y a veces sabio padre tiene razón.

Le ha pasado a él, le ha pasado a mis primos de sangre, le ha pasado a mis primas de sangre quienes lo adolecen y me pasó a mí también que sí lo he tenido alguna vez, pero siempre me estoy yendo hacia otro lugar.

La maldición la llevamos nosotros dentro. Nadie nos maldijo. Somos nosotros mismos el cuerpo de ella.

Y así es la vida de los XX...